
En MUSTIA somos los estragos de una generación X y el mal comienzo de una Y, nos preocupa lo que viene pero no negamos lo que somos. MUSTIA decía mi abuela era la persona hipócrita y falsa, lo recuerdo bien, pues así clasificaba a las mujeres que se atrevían a llamar a casa buscándome. MUSTIA es el nombre que esta revista llevará y no en honor a ellas, sino como el producto de lo incorrecto en que se llega a caer en este medio, en esta vida, así como la manera en que nos burlamos y reímos de lo que acontece en esta ciudad, una guía enfadada de la escena, de amantes de la música, de tendencias y estilos de vida que nosotros mismos llevamos, una manera irresponsablemente responsable de informar sin intentar ser un líder de opinión sino simplemente un informador, no callaremos lo que todos sabemos y preferimos no decirlo, vivimos de esto, pero en MUSTIA, esto vivirá de nosotros, no somos una revista de culto pues nos gustaría más que el lector decida, no somos una revista que marcará tendencias, sino las seguiremos como fieles consumistas, eso sí, con un carácter más crítico y fuertemente exigente, no propondremos ni te diremos cómo vistas; qué escuches, qué visites entre otras muchas cosas, nosotros simplemente expresaremos lo que acontece como también lo que a nosotros más nos mueve, QUIEN DECIDE AQUÍ ERES TÚ.
MUSTIA es una revista alternativa, que intentará proyectar una escena local con un ácido humor pero siempre respetuosos de todos los colores pertenecientes al caleidoscopio con el cual se pinta nuestra ciudad.
MUSTIA es una revista incluyente, no son sólo colonias como la Condesa, la Roma, Polanco y algunas otras, aunque aceptamos que las escenas predominantes tienen un mayor auge en ellas y la mayoría se gesta en ellas, pero nuestra ciudad es más que eso. MUSTIA intenta de la manera más simple hacer llegar un poco de lo que en la escena musical y de tendencias nos invade.
MUSTIA es un trendsetters tan urbano como fashion, tan complejo como simple, tan culpable como inocente de lo que aquí suceda, tan crítico como crudo y real.
En MUSTIA y en especial en este número, con el cual salimos a la luz, realizamos un trabajo de investigación en cuanto a los festivales de música que abarrotan nuestra ciudad en los últimos dos meses de cada año, y los que se realizan antes de estos y que pertenecen a esta ola de eventos musicales, de los cuales, muchos de ellos no son sino la más infinita manera de sólo hacer dinero a cambio de malas producciones, algunos ya tan clásicos y otros no tantos; como algunos que se escudan tras las caretas de lo más soft y tecnológicos, pasando por los culturales; así también por aquellos que pertenecen a marcas, pues les es más fácil hacer un festival, deducir muchos impuestos al mismo tiempo que tienen una fuerte campaña de publicidad, de una manera tan masiva que viene a sustituir las viejas maneras de contratar publicidad.
Son tiempos de crisis, son tiempos de furia citadina, son tiempos de festivales, son tiempos de comidas orgánicas al mismo tiempo de crisis alimentarias, son tiempos hipocresía barata, son tiempos de consumismo salvaje, son tiempos tecnológicos y de un gran mar de información, son tiempos violentos, son tiempos de MUSTIA…
Y así es como nos va
Todo el mundo lo sabe










