Por: El Amo
La cuarta vuelta, la misma que servía para la búsqueda de un buen lugar donde estacionar, la noche no permitía un poco más, sobre asfalto las periferias de un gran autódromo, el caos se hacía notar, pero la historia de las vidas nos ha enseñado, que cuando el caos termina entera un buen momento, momento bajo el techo negro nocturno, el hosco lado de luna que no se deja notar, sino hasta llegar y estar dentro! primera vez de mi vida que tuvimos dos lunas, la llena, del mar que incierto no para chilanga ventana, y la que Waters bajo hoy a los nuestros...
Resplandecientes leds, regalaban ya aquel plan siniestro, la psicodelia de un genio en la agonía de una noche de marzo, es el marzo de los años inquietos, de la locura que nuestros padres sufrieron, de la música rock que mojaba por dentro, pues la magia llegaba y llegaba de golpe como si cerrando los ojos no nos bastara, inyectándonos de frente, inyectándonos extraños momentos, donde la sonoridad se manifestaba en un halo visual, no! no, son carcajadas y mucho menos aeromotores viniendo, no es la ausencia de un Gilmour, es una locomotora que arremete contra un cerebro y hoy nada la para.
Es un prisma en el aire, que en coros infantes nos encantan de vibra, aquellabuena vibra que solo nos demuestra, que las generaciones son solo la necia razón de un calmante, es la mínima conciencia de un cigarrillo entre los dedos, que las décadas heredan, donde los cielos, los perdidos y los caídos no recuerdan ni sienten, son solo almas que bajo un Dark Side of the Moon lo etéreo comienza a desvanecer… Es Roger Waters aquel genio que un tal Pink Floyd vio crecer, es su instrumento que un una mano sostenía, para permitir que la otra se eleve hacia vientos muy defeños, donde el rock, una vez más nos advierte tan claro que es la música que más nos hace vibrar!. ROGER WATERS MEXICO MARZO 2007.




























